Antecedentes

Primera fase del proyecto (1997-2001)
Un primer proyecto en el sector municipal en América Latina auspiciado por la FNV y la ISP se llevó a cabo del 1997 al 2001. Se identificaron los siguientes logros:
• La iniciativa de la ISP a promover una mayor dedicación a la organización de sindicatos municipales en América Latina tuvo un eco muy favorable entre los sindicatos del sector
• Las actividades organizativas resultaron en la revitalización de una federación nacional (en Ecuador), y la creación de dos nuevas (en Venezuela y Brasil). En Chile, se fortalecieron las dos federaciones y se construyeron algunos puentes prometedores para su futura cooperación. En América Central, se estableció una Red de la ISP para el sector.
Se pueden resaltar los siguientes logros:
En lo interno de las organizaciones.
- Avanzar en las reformas estatutarias, que permiten incluir como política institucional, la participación de mujeres en por lo menos tres organizaciones sindicales, lo que representa un 25% del total de las organizaciones involucradas en el proyecto y se establecieron compromisos de las otras de abordar el tema en los eventos orgánicos de las mismas. Es indudable que es un proceso más lento de lo que quisiéramos, pero que ya tiene sus fundamentos establecidos en las organizaciones sindicales, los mismos que requieren ser desarrollados mediante nuevas acciones.
- En todas las organizaciones se vislumbró un cambio de visión, incluyendo la visión de trabajar por un servicio público de calidad. Esta situación queda manifiesta, con mayor fuerza, en la propuesta de modelo de empresa municipal de servicios de agua potable, elaborada por la Federación Nacional de Trabajadores de Agua Potable, FENTAP – Perú y socializada con las demás organizaciones partícipes del proyecto.
- Se desarrollaron estudios en busca de la equidad salarial para las mujeres, generando (de común acuerdo con el proyecto de mujeres andinas) mecanismos y propuestas encaminadas a superar la brecha. Estas propuestas han sido presentadas a organismos de gobierno en Ecuador y Venezuela.
- Se avanzó sustancialmente en el uso de la tecnología Web Site, que se hace más evidente entre las organizaciones de Colombia y Perú que estuvieron vinculadas al proyecto. Es necesario reconocer que en Colombia el logro de este propósito fue reforzado con un proyecto específico, en defensa de los derechos humanos y laborales.
- Con las acciones emprendidas desde el proyecto, se potenció la capacidad de negociación colectiva para sectores a los que les es negada por Ley. En particular se logró una negociación en el Distrito Capital de Bogotá, rompiendo políticas nacionales de negación de este derecho, para más de 20.000 empleados públicos. Igualmente, como parte de un proceso, se mantienen iniciativas de carácter legislativo (con el apoyo y participación de los sindicatos de municipales en Colombia) con el fin de garantizar el pleno derecho de negociación a todo el sector público.
- En Bolivia, con la participación y por iniciativa de la Federación de Trabajadores Municipales, se logró modificar el Decreto Supremo 21060 que limitaba las posibilidades de negociación de un sector de trabajadores municipales. Es de resaltar que, mediante el proceso de formación desarrollado por el proyecto, se logró sensibilizar a la dirigencia sindical, sobre la importancia de poner en su agenda de negociación otros temas que van más allá de sus intereses corporativos, como el presupuesto para los municipios, la calidad de los servicios públicos y la gestión pública, entre otros.
- Se potenció la participación de mujeres y trabajadores/as jóvenes en las organizaciones sindicales. Ya hay sensibilidad y acciones frente al tema, pero es necesario reforzar el trabajo para que se incorporen decisiones orgánicas y se construyan políticas perdurables de igualdad de oportunidades en todas las organizaciones participes del proceso. El proyecto generó acciones de formación sindical y construyó compromisos de campaña que requieren seguimiento y profundidad.
Impactos en lo Interno de la Organización Sindical
En lo externo a nivel nacional.
- Mediante campañas organizadas desde el proyecto, durante los tres años de aplicación, se logró detener, temporal o definitivamente, procesos de privatización de servicios públicos en municipios de Perú y Colombia. En particular, se neutralizó el proceso de privatización de siete empresas municipales de agua potable en el Perú y se resistió a la privatización de la empresa de recolección de basuras en la ciudad de Cali – Colombia, EMSIRVA. Estos procesos requieren continuidad, por que las fuerzas empeñadas en la privatización no han desistido de sus propósitos.
- Se pudo Influenciar espacios políticos con propuestas alternas a la privatización y constituyendo alianzas estratégicas en defensa de lo público. De hecho, esto tiene mayor expresión en Colombia y Perú, en donde se han mantenido iniciativas y campañas permanentes.
- Desarrollar propuestas sobre modelo de empresa municipal prestadora de servicios de agua potable, que fueron puestas en escena al plantearnos la reconstrucción de los servicios públicos en la zona afectada por el terremoto en el Perú. Además se establecieron demandas contra las restricciones existentes en algunos países al derecho de negociación colectiva, para los empleados públicos. En este sentido se destaca el trabajo sostenido y sistemático de las organizaciones de Colombia, con propuestas presentadas a congresistas, que luego han sido proyectos de Ley.
- A través del proceso de formación se fomentó el pacto ciudadano con otras organizaciones sociales para influenciar en la definición de políticas en los municipios.
El proceso de evaluación colectiva de los impactos del proyecto tuvo dos momentos; el primero en un Encuentro Andino realizado en noviembre de 2006. El segundo en un taller andino de planificación participativa, en el sistema del Marco Lógico, realizado en mayo de 2007. En este proceso participaron todas las organizaciones que estuvieron en el proyecto y se valoró altamente el apoyo brindado por FNV y por el secretariado de la ISP. Al mismo tiempo, se identificó que sigue existiendo un alto nivel de fragmentación de los sindicatos municipales en la mayoría de los países, por lo que se considera necesario abordar este problema en la nueva fase del proyecto.
Las principales experiencias acumuladas durante el proceso reseñado son;
 Pese a las dificultades legales en cada uno de los países, para garantizar la negociación colectiva para todas las categorías de trabajadores/as en los municipios, se pudieron desarrollar iniciativas y propuestas que permitieron concretar modelos de negociación. Además, se mantienen campañas por parte de los sindicatos, para elevar su capacidad de negociación.
 En el desarrollo de las campañas, se han logrado consolidar alianzas estratégicas con otros sectores de la sociedad, estableciendo un enfoque en la defensa y calidad de los servicios públicos municipales, que requieren mantenerse. En particular, se afianzaron frentes ciudadanos en defensa del agua en Perú y se lograron articulaciones en defensa de los servicios públicos en Colombia y Ecuador.
 Oponerse a la privatización de los servicios públicos municipales implica retos que van más allá de la resistencia. Es necesario tener capacidad de propuesta, que va hasta la formulación de modelo de empresas y sistemas de cooperación entre entidades públicas. Además, es indispensable fortalecer la capacidad de incidencia de los/as trabajadores/as de los municipios en todo el engranaje administrativo, político y financiero de los municipios.
 El modelo implementado de flexibilización laboral está conduciendo a la precarización del trabajo en los municipios, por lo que es indispensable formular estrategias de trabajo decente que impidan la ampliación de los sistemas de contratación desreglados o tercerizados.
 Romper la cultura patriarcal que se expresa en las organizaciones sindicales, requiere de un proceso continuo y sistemático, que va desde la sensibilización hasta la incorporación de políticas orgánicas incluyentes de paridad de género y de promoción de sectores discriminados como los/as trabajadores/as jóvenes. Dar paso a unas nuevas relaciones ínter genéricas requiere todavía de un trabajo sostenido, a pesar de los avances que ha propiciado el proyecto.
 Para incidir con mayor fuerza en los cambios de política laboral y sindical que se aplica en los municipios de los países andinos, es indispensable contar con organizaciones fuertes de carácter nacional, que logren articular a los sindicatos municipales. Más aún, ante los cambios de modelo que se están llevando a cabo en países como Bolivia, Ecuador y Venezuela.
 Es indispensable tener una mayor articulación del trabajo de los sindicatos de municipales con políticas definidas por organismos internacionales como la OIT, en específico sobre la implementación del trabajo decente.
 
Segunda fase del proyecto (2002-2007)
 
La segunda fase del proyecto en el sector municipal estaba fundamentada en estos logros y en el Programa de Acción de la ISP para 2002-2007, dando mayor énfasis a los derechos y libertades fundamentales del personal que labora en el sector municipal: el derecho a la organización sindical, a la huelga y a la negociación colectiva, así como la capacidad negociadora de los sindicatos, lo mismo que para la promoción de servicios públicos de calidad. Los resultados esperados fueron los siguientes:
1. Mejorar la capacidad de los sindicatos de llevar a cabo procesos de negociación colectiva.
2. Fortalecer su capacidad propositiva frente a la descentralización y la privatización de los servicios municipales para defender los derechos laborales fundamentales de manera más efectiva, y para promover servicios municipales de calidad.
3. Incrementar su capacidad de incorporar la perspectiva de género y de igualdad de oportunidades en todos los aspectos de su trabajo.
En los países andinos, se asumió la búsqueda de estos resultados mediante un proceso que involucró actividades de formación, realización de campaña y trabajo de investigación y formulación de propuestas, alrededor de cada uno de los resultados esperados.
El proceso de evaluación colectiva de los impactos del proyecto tuvo dos momentos; el primero en un Encuentro Andino realizado en noviembre de 2006. El segundo en un taller andino de planificación participativa, en el sistema del Marco Lógico, realizado en mayo de 2007. En este proceso participaron todas las organizaciones que estuvieron en el proyecto y se valoró altamente el apoyo brindado por FNV y por el secretariado de la ISP. Al mismo tiempo, se identificó que sigue existiendo un alto nivel de fragmentación de los sindicatos municipales en la mayoría de los países, por lo que se considera necesario abordar este problema en la nueva fase del proyecto.
METODOLOGÍA
La metodología del proyecto trata de reflejar las metas e ideología de la ISP y busca fortalecer el respeto de los derechos laborales en el sector municipal de la región andina, manteniendo ejes transversales como el fortalecimiento de la negociación colectiva, el trabajo decente, la equidad de genero y la incorporación de jóvenes mediante actividades de formación y apoyo a campañas. La metodología propone también una estrategia de comunicación e información con la creación de una red electrónica de organizaciones y la instalación de una página Web de los sindicatos municipales con noticias del sector e información de las actividades de las organizaciones.
El objetivo es garantizar la aplicación de los resultados del proyecto, en las relaciones laborales en los municipios, con el interés de potenciar servicios públicos de calidad desde la localidad, lo que contribuye, de hecho, a la erradicación de la pobreza.
ESTRATEGIA
Se considera necesario mantener la concepción metodológica de acompañar los procesos de formación, con la definición de campañas alrededor de cada eje del proyecto. Para esta nueva fase cobra fuerza el trabajo de fortalecimiento directo de las organizaciones, especialmente en lo concerniente a corregir los niveles de atomización de los/as trabajadores/as municipales en cada uno de los países. Ello implica definir planes de desarrollo institucional de las organizaciones, que contengan aspectos de comunicación y formación.
Se dará mayor importancia a los procesos de formación en el nivel nacional, con el compromiso, de cada organización, de reproducir los procesos al interior de sus bases, para generar un sistema de formación en el que se establezcan criterios en el nivel subregional, se de aplicación en el nivel nacional y replica de módulos al interior de cada una de las organizaciones.
Las organizaciones partícipes del proyecto han identificado la importancia que tiene el incidir en las políticas públicas, con el propósito de fortalecer la concepción de servicios públicos de calidad, para lo cual se aprovecharán todos los espacios de negociación y dialogo social que existen en los municipios, todo ello encaminado a resolver necesidades de la población.
En el nivel subregional se realizarán encuentros anuales que permitan dar funcionalidad al trabajo de red de los sindicatos municipales y definir las estrategias y criterios comunes de trabajo que le den coherencia a los resultados esperados en el proyecto.
Tipo de temas
Tanto para los procesos de formación como para la aplicación de campañas se establecen grandes temas, a saber:
 Cooperaciones pública-públicas en los servicios públicos municipales y efectos de los procesos de privatización y tercerización en la prestación de los mismos.
 Promoción de las mujeres y de los/las jóvenes en los sindicatos del sector y en las campañas.
 Convenios y directrices internacionales de la OIT, sobre Libertad Sindical y Trabajo Decente.
 Planeación estratégica y unidad sindical.
 Desarrollo de los territorios, autonomía territorial y construcción de ciudadanía.
 Concepción metodológica de formación sindical.
 Políticas públicas para servicios de calidad.
Con el fin de propiciar la aplicación de la política de género de la ISP en los programas de formación, en las actividades de campaña y en los encuentros subregionales, que se realicen, se buscará contar con la participación del 50% de mujeres o una participación proporcional a la membresía en los sindicatos (por lo menos un 30%) promoviendo políticas de acción positiva. En este mismo sentido se buscarán garantizar la inclusión de trabajadores/as jóvenes en los diferentes procesos. Asimismo se incorporará la perspectiva de género en los estudios y los contenidos de la capacitación.
Al incorporar un resultado esperado, sobre la incorporación de mujeres y jóvenes al interior de los sindicatos, con sus respectivos indicadores, se pretende fortalecer esta línea de trabajo, establecida desde la fase anterior, de tal manera que se conserven las políticas de acción positiva y que se incorpore en las políticas orgánicas, planes y decisiones permanentes de las organizaciones.